Dulce María Torres, una verdadera leyenda de la pedagogía granmense

Esta abnegada maestra, formadora de varias generaciones de educandos y docentes granmenses, ha dedicado a la profesión más de cinco décadas de manera ininterrumpida, y aún continúa frente al pizarrón.

Texto y fotos: Mailenys Oliva Ferrales

Dulce1Ahora que el almanaque ha señalado el transcurso de más de cinco décadas de tanto ajetreo laboral, podría estar descasando o disfrutando del crecimiento de los nietos que ya pueblan el hogar; pero Dulce, cuya personalidad hace plena justicia a su nombre, prefiere seguir entre sus alumnos, enseñando frente al pizarrón… derrochando sabiduría, porque esa ha sido durante 54 años su razón de ser.

Rodeada de textos y cuadernos martianos que siempre han regido su vocación de pedagoga, Dulce María Torres García, recorre a pesar de sus 75 abriles, con paso lento, pero firme, cada uno de los rincones de la escuela formadora de maestros “Rubén Bravo”, de Bayamo, allí donde aún se sabe maestra, necesaria y útil.

Desde uno de los locales de esa importante institución educativa de la provincia accedió a conversar con Radio Bayamo Digital esta abnegada maestra, formadora de varias generaciones de educandos y docentes granmenses, quien es acreedora, entre otras, de las medallas Maestros Voluntarios, Rafael María de Mendive y 40 aniversario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), además de la Distinción por la Educación Cubana.

“Yo soy una guajira de la zona de Cauto Embarcadero a quien la revolución le dio la oportunidad de cumplir el sueño de mis padres y el mío propio: ser maestra, porque antes del triunfo del primero de enero de 1959 la economía no nos lo permitía”.

¿Entonces su labor como pedagoga arrancó en los inicios del proceso revolucionario?

“Sí, como maestra en lo primero que trabajé fue en la Enseñanza Primaria, luego me incorporé a la Campaña de alfabetización y desde la fundación de la Educación para adultos me inserté en este proyecto.

“También asesoré la formación de maestros para adultos, fui inspectora de centros nocturnos, directora municipal de Educación, trabajé en la eliminación del residual de analfabetismo que quedaba y colaboré en la formación de maestros emergentes en varios municipios y provincias aledañas a nuestro territorio.

“En esos primeros años fue importantísimo para mi desarrollo como docente el hecho de haber conocido e intercambiado experiencias laborales con el gran pedagogo bayamés Víctor Montero y los destacados profesores Luis Felipe Echavarría, Carmen Rosa Estrada y otros, de los cuales aprendí mucho, sobre todo para emprender aquel anhelo de inicios de la revolución de extender la educación a todos los rincones del país y fundamentalmente a los campesinos que hasta entonces habían sido los más desfavorecidos”.

Formada como Licenciada en la asignatura de Español Literatura, usted tuvo la oportunidad de extender su experiencia educativa fuera de nuestra nación, ¿qué diferencias encontró en esa misión respecto al sistema de educación cubana?

“En el año 1982 hasta el 83 cumplí misión en Nicaragua. Allí fui a impartir clases a adultos en un área que comprendía desde Managua hasta la frontera con Costa Rica y lo que más me impresionó durante mi estancia en ese país fue encontrar a numerosos niños en aquellas escuelas para adultos, porque no tenían dinero para comprar libros y libretas para asistir a las escuelas públicas. Y esa triste realidad ya en Cuba para esa fecha había desaparecido.

“Gracias a la misión cubana aquellos niños pudieron aprender a leer y a escribir de forma gratuita de conjunto con sus padres, quienes por lo general eran personas de muy bajo poder adquisitivo”.

En Cuba también asumió otra importante misión educativa, impartir clases en prisiones granmenses, ¿qué implicó este nuevo reto para su profesión?

“Fue difícil, pero al mismo tiempo se convirtió en una de las mejores experiencias que he tenido como maestra. Recuerdo que inicialmente pensé estar solo dos o tres años y terminé impartiéndole docencia a los reclusos durante una década completa.

“En esos centros penitenciarios encontré jóvenes y otros que no lo eran tanto, que nunca habían leído al Maestro y esa era mi principal misión, realizar un trabajo educativo con ellos a partir del estudio de la obra martiana y los resultados fueron sorprendentes. Muchos de ellos participaron en eventos martianos, incluso a nivel nacional obteniendo premios, también hacíamos tertulias, visitábamos el obelisco que simboliza el sitio donde cayó en combate José Martí, sosteníamos intercambios con especialistas de diversas áreas, entre otras actividades.

¿Usted cree que ese trabajo incidió luego en la conducta social de los reclusos para su reinserción a la sociedad?

“Claro, incluso muchos obtuvieron sus diplomas de 12 grado conmigo, y dos de ellos en un pase reciente fueron hasta mi hogar a mostrarme su título de preuniversitario, de los cuales uno había sido bastante rebelde, pero al final logramos que le diera continuidad a sus estudios. Cuando cumplan sus condenas podrán entonces comenzar a trabajar.

“También recuerdo en una ocasión que un recluso de avanzada edad me escribió en una pequeña cartica plagada de errores ortográficos, pero con un alto sentido humano, cómo había cambiado su forma de pensar al haberse reencontrado con Martí mediante los textos que le facilitábamos para que leyera. Porque nuestro propósito no era solo tomar una libreta y escribir de Martí, sino inyectárselo en sus venas y su quehacer”.

En el año 2010 debido a un déficit en la fuerza docente para algunas enseñanzas, el país decidió la reapertura de los centros educativos destinados a la formación de maestros primarios, ¿cómo llegó usted a formar parte de su plantel en Granma?

“Ya yo sentía la necesidad de volver a estar en el aula frente a los estudiantes y la noticia la recibí en una reunión cuando nuestro director provincial de Educación informó sobre la reapertura de estos centros y de inmediato solicitó la disposición de profesores para integrar el claustro. Fui una de las primeras en alzar mi mano y aunque no inicié el primer curso porque tenía que terminar mi compromiso en la prisión, sí me uní durante mi mes de vacaciones a la construcción del centro”.

¿Qué función pedagógica realiza en la “Rubén Bravo”?

“En estos momentos imparto la asignatura de Textos Martianos, la cual se incorpora al programa de Maestros para los estudiantes de cuarto año de la carrera (aunque el resto lo reciben de forma paulatina mediante el empleo de textos) y se imparte en forma de taller con un sistema de evaluación similar al resto de las disciplinas básicas. Esta materia es esencial en la formación del maestro, porque Martí hay que llevarlo muy dentro, no como una clase”.

Dulce, usted tiene una responsabilidad doble, pues es una profesora encargada de la formación de futuros maestros, ¿cómo asume este desafío en medio de las transformaciones que vive la Educación cubana?

Dulce2“Es complejo debido a que la enseñanza en Cuba se ha ido modificando y perfeccionando, pero no se puede dejar de vincular la teoría con la práctica, porque por ejemplo aquí yo tengo estudiantes de zonas intrincadas de municipios alejados de la cabecera provincial como Campechuela y Pilón, quienes nunca han estado en la rotonda martiana y allí yo le he previsto una clase para que se sientan más cerca del Maestro, ese es un método, pero existen muchos otros que le son indispensables a los futuros docentes.

“Tampoco me alejo nunca de la superación y la actualización respecto a los nuevos métodos de enseñanza, además de intercambiar con profesores más jóvenes que me dotan de sus técnicas”.

Sobre esa misma cuerda asegura un viejo refrán que cada maestro tiene su librito, entonces ¿cuáles son sus métodos o secretos para impartir una buena clase y hacerla interesante para muchachos que aún transitan por la adolescencia?

“Yo me hago sentir entre ellos, siempre con mucho respeto, disciplina y sin imposiciones, pero tratando de entender sus gustos e intereses. Claro, todos no son iguales, algunos son más distraídos o el aprendizaje es más lento y hay que ser muy perspicaz en ese sentido, hay que conocerlos a todos e irlos trabajando de acuerdo con sus posibilidades y caracteres.

“También algo que me distingue es el hecho de no confundir flexibilidad con irrespeto. Delante de mí no hay un estudiante que pase con la camisa desabotonada, o expresándose mal sin que reciba un llamado de atención y eso con el tiempo lo corrigen, ellos me ven y ya se arreglan sin que les diga nada”.

Aunque la Educación cubana ha sido un pilar indispensable de la revolución, en algún momento existió un cierto “bache”, ¿qué, a su entender, se ha perdido y debería rescatarse en el sector?

“Creo que se flexibilizó demasiado el sistema de evaluación y hoy se hace necesario rescatar el rigor en las evaluaciones y la exigencia a los maestros en su superación, eso es inviolable, no puede haber un maestro sin su clase preparada a tiempo. Por otra parte considero que no debe restársele importancia a la clase tradicional, sin negar la importancia y el apoyo que le brindan a la docencia los nuevos medios tecnológicos como la video-clase y las computadoras, pero el papel primordial del maestro no se puede perder.

“Mantener la importancia de las clases y las asignaturas básicas, así como el control constante de la ortografía y la caligrafía, también es esencial porque al menos yo, no concibo a un maestro que no descuente un error ortográfico o permita una mala caligrafía, pues si los cuadernos existen hay que explotar sus ejercicios”.

Tres cualidades indispensables que le trasmite a esos jóvenes que el día de mañana se estarán enfrentando al rigor de un aula

“Ante todo tienen que amar su profesión, sentirla muy dentro. En segundo lugar tener una preparación tanto cultural como política. El maestro tiene que ser un eterno estudioso y su preparación tiene que ser constante. Y en tercer lugar ser responsables, porque esa cualidad no le debe faltar a nadie, pero para un maestro es indispensable”.

¿Qué significa la palabra escuela para esta educadora?

“La escuela me da vida. Para mí es gratificante, aún con mis años, sentir la necesidad todas las mañanas de prepararme para venir hasta aquí, parame frente a mis muchachos y enseñarles sobre nuestro José Martí; entonces soy feliz”.

Acerca de cmkx1938
Emisora provincial de Granma, Cuba.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El Universal de Cuba

En la red desde el 1ro de diciembre de 2003

Homo Universalis

Solo un Blog.

Siendo Cubano

Cuba, ¿qué sería de ti, si hubiéramos dejado morir a tu Apóstol?

Multiversal

un blog de Pablo Giordano

lizzzbell.wordpress.com/

Sitio cultural y artístico

Acercando la Historia a sus protagonistas

Acercando la Historia a sus protagoniasta

ZONA de STRIKE

AQUÍ SOLO HABLAMOS DE BÉISBOL

Oasis de isa

Una pinareña que cronica la realidad de su tierra

La Joven Cuba

Un blog de jóvenes universitarios que opinan sobre la realidad cubana

La Polémica Digital

Espacio para debatir sobre Cuba

Así es Cuba

Verdad, solidaridad y heroísmo

Pro-sesos

EIS - PUCESA

QuéLeer

Literatura para no literatos

A %d blogueros les gusta esto: