¿Existe una “cultura” del maltrato?

Mailenys Oliva Ferrales

palabras que matanAunque una añeja frase del argot popular entre los cubanos asevera que “si usted tiene un mal día, no la emprenda contra quienes le rodean”, parece que a muchos se les olvida al cerrar la puerta de su hogar para dirigirse al trabajo, dejar dentro, de preferencia en una gaveta con cerrojo, sus problemas.

A otros, los inconvenientes comienzan a amontonárseles apenas abren la oficina, el establecimiento o la consulta, y entonces ¡ay! del que le toque ponérsele delante durante esa jornada. Aunque tampoco faltan los que simplemente siempre tienen la “leche cortá” y el mal genio de guardia.

Un suceso reciente (del cual fui testigo) luego de indignarme me hizo reflexionar al respecto. Resulta que un anciano con visibles dificultades para caminar llegó a una farmacia de esta ciudad solicitando con su tarjetón médico los pañales desechables correspondientes al mes en curso. La farmacéutica encargada, después de varios minutos de una amistosa conversación telefónica y la “cola” a la espera le dijo al señor que ella no vendía ese producto regulado y le dio la espalda.

Evidentemente disgustado ante la escueta e inconclusa explicación el anciano pidió una respuesta más convincente, pero recibió a cambio una “ametralladora encendida” de palabras subidas de tono con justificaciones injustificables. Que si la administradora era la que atendía esos casos y no se encontraba en la unidad, que si no sabían cuándo regresaba, que si es no era su problema… En fin, que para no hacerles larga la historia, el viejito se marchó con una jaba repleta de agravios en vez de pañales.

Este es apenas uno de los tantos ejemplos que abundan en nuestras instalaciones públicas. De hecho, es tan frecuente y en tan diversos espacios ser víctima de un maltrato (verbal) que en ocasiones los agredidos ni lo perciben como tal.

¿Cuántas veces usted ha llegado a un punto de venta, una institución, farmacia o restaurante y ha recibido como respuesta a sus buenos días la cortante “bofetada” del silencio y la indiferencia como algo “¿casi normal”?.
¿En cuántas ocasiones al preguntar por segunda o tercera ocasión respecto a las características o precio de un producto usted ha obtenido como explicación una mirada de disgusto e incomodidad? , y le aseguro que esa podría ser la forma de salir más airoso del incómodo momento, porque otros no hemos corrido con tan buena suerte.

¿En cuántas otras circunstancias no se ha quedado con la palabra en la boca, la duda a flor de piel y el disgusto a cuestas cuando un sonado ¡no hay!, da por zanjada la conversación, sin proporcionarle la oportunidad de indagar sobre otras opciones?

¿Acaso no ha sido víctima usted de las prefijadas frases, “no está y no sabemos cuándo regresa” o “esa no es mi función”?, y su problema ahí, quizás con la solución en las manos de quien ni siquiera ha escuchado sus argumentos.

Seguramente que sí. Usted como yo ha vivido estos y otros encuentros con dependientes, secretarias, asistentes y hasta funcionarios, que aunque su obligación laboral es atender a los clientes o al pueblo, carecen de la capacidad de dialogar y de una mínima cuota de paciencia.

Incluso resulta más preocupante ver cómo el maltrato verbal entre compañeros se “ha instalado” de forma permanente en numerosos centros laborales. Ya discrepar sobre determinado punto de vista o no coincidir respecto a algún asunto, puede convertirse en una discusión a “chancleta quitada” sin que a los involucrados les preocupe demasiado el resto de los trabajadores o hasta usuarios presentes.

Y aunque este no es un tema nuevo, pues ya se ha abordado múltiples veces por nuestros medios de prensa, ante tantas ofensas acumuladas habría que cuestionarse ¿existe en Cuba una “cultura” del maltrato?

La respuesta, de seguro usted coincidirá conmigo, es no. No se le puede denominar cultura a un fenómeno tan deplorable que solo ha ganado espacio porque personas inadecuadas para ciertos puestos le han dado vida, u otras que dejándose llevar por los agobios cotidianos la han incorporado a su “indumentaria personal”.

No puede ser que en una sociedad donde la Educación y la formación de valores constituyen una prioridad del sistema desde las edades más temprana se corra el riesgo de que la incomunicación y el ultraje verbal entre cubanos prime por encima de un buenos días; en qué le podemos ayudar; no tenemos, pero podrá encontrarlo en…, o simplemente una sonrisa que le haga más confortable su estancia en cualquiera de los espacios públicos donde requiera de una atención.

El respeto al cliente, al paciente, al jefe, al compañero, al subordinado y al vecino debe ser la cualidad que nutra esa verdadera cultura que durante años ha forjado la revolución cubana. A aquellos, a los que se creen irrecuperables en este asunto tan sensible y elemental como el buen trato a los demás, la mejor recomendación es que se vayan con sus agravios a otro lado.

Acerca de cmkx1938
Emisora provincial de Granma, Cuba.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

El Universal de Cuba

En la red desde el 1ro de diciembre de 2003

Homo Universalis

Solo un Blog.

Siendo Cubano

Cuba, ¿qué sería de ti, si hubiéramos dejado morir a tu Apóstol?

Multiversal

un blog de Pablo Giordano

lizzzbell.wordpress.com/

Sitio cultural y artístico

Acercando la Historia a sus protagonistas

Acercando la Historia a sus protagoniasta

ZONA de STRIKE

AQUÍ SOLO HABLAMOS DE BÉISBOL

Oasis de isa

Una pinareña que cronica la realidad de su tierra

La Joven Cuba

Un blog de jóvenes universitarios que opinan sobre la realidad cubana

La Polémica Digital

Espacio para debatir sobre Cuba

Así es Cuba

Verdad, solidaridad y heroísmo

Pro-sesos

EIS - PUCESA

QuéLeer

Literatura para no literatos

A %d blogueros les gusta esto: